Instagram,¿turismo responsable?

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Instagram es el lugar donde todo el mundo dice y tiene su propia opinión sobre el turismo responsable. Debido a que mi cuenta está enfocada en el sector de viajes, la mayoría de gente a la que sigo o me siguen son cuentas de la misma temática.

Llevo un tiempo observando un peculiar fenómeno, la competencia sobre el turismo responsable en Instagram. Protestas hacia la forma de viajar que tienen otros viajeros fundadas desde un EGO muchas veces inventado.

Estos son los temas «estrella» que más leo en las cuentas de viajes de Instagram:

  1. La gente viaja ahora para acumular sitios y enseñarlo en Instagram.
  2. Nosotros somos viajeros responsables.
  3. Yo soy viajero, no turista.
  4. Por favor, evitad el maltrato animal en los viajes.
  5. Cuido de la naturaleza.

Instagram y su peculiar forma de turismo responsable

Unos pocos ejemplos y te suenan. Bien porque los lees o…los escribes. Instagram está lleno de predicadores de turismo responsable.

Lo siento, pero me da la risa cada vez que los leo. Si de algo está formada esta red social es de hipocresía. La extendida manía de apuntar con el dedo a otro y nunca a nosotros mismos y, ¡ojo!

Cuando apuntas con el dedo, recuerda que tres dedos te señalan a ti.

 

Sin embargo, queda mejor que en nuestro feed de Instagram quede bien claro que YO o NOSOTROS (en el caso de cuentas de parejas) hacemos turismo responsable. Vamos, que por dejarlo escrito ya lo somos. Además, toda la comunidad que nos sigue y nos comenta también, nos reconocerá nuestra labor de ser un poquito mejor que otras personas. Pues no, esto no es así.

Llevo en Instagram dos años. En este mundo de las cuentas de viajes la mayoría si no todo es apariencia y charlatanería. Dado que es una plataforma en forma de galería fotográfica precisamente por eso cumple su principal función: mostrar.

Eso es, mostrar y no enseñar. Dos palabras que pueden sonar parecidas sin embargo, no lo son. Precisamente para mí mostrar y aparentar son conceptos que están ligados. Y es que,

¿qué nos enseña Instagram?

Redimirse en Instagram

Lo veo todos los días. Está de moda. Algunos de los ejemplos que me vienen a la cabeza así sin pensar mucho:

Una persona que quiere ser vegana y protesta en contra de los que no lo son subiendo stories o fotos. Otra que hace un sorteo de maquillaje y un par de días más tarde aboga por la belleza natural de las mujeres. Aquel que cacarea estar en contra del maltrato animal y luego se va al desierto en camello…

En los tres casos todas estas personas se redimen a través de sus cuentas de Instagram. Parece que el uso de Instagram es como un confesionario. A través de una publicación con un texto reivindicativo nos quitamos de encima la culpa que no queremos que nos salpique.

Esto es:

Como ya he publicado una foto un día cualquiera, de una semana cualquiera, de un mes cualquiera a una hora cualquiera, sobre turismo responsable entonces, ya lo soy y tú no.

Cuanto más contenido suba sobre la causa, me sentiré mejor conmigo mismo haciendo que tú te sientas peor.

Porque en eso se ha convertido Instagram. En una criba social muy peligrosa, por cierto.

He seleccionado las categorías en las que más incoherencias he encontrado en Instagram sobre el conocido turismo responsable, pero a la vez de las que más les gusta hablar a las cuentas de viajes.

 

 No viajamos para «acumular» destinos

Muchas cuentas de viajes dicen orgullosas en sus publicaciones que nunca viajarían simplemente por acumular destinos. Y digo yo; ¿a ti qué te importa lo que haga tu vecino?

Si a una persona le apetece irse cada año a un país distinto y dejarse todo su sueldo en vuelos en lugar de en las rebajas de Zara es su problema. No todos tenemos el mismo objetivo a la hora de viajar y menos el mismo poder adquisitivo.

Yo no estoy en contra de repetir destinos sin embargo, estoy más a favor de conocer lugares nuevos.¿Es tan malo? Igual es que hay un manual legislativo en el que pone cómo, dónde y de qué manera tengo que gastar mis vacaciones.

Lo gracioso viene después cuando ves sus fotos en Filipinas, Nueva York, Bali, Kenia, Sídney, Londres, Bangkok, Jaipur, Marrakech, Malta…

Sí, los puntos suspensivos son acumulativos.

Hago turismo responsable PARA Instagram

El fenómeno de hacer «turismo responsable» que ahora lo verás en los hashtags de las fotos➟ #turismoresponsable

No estoy en contra ni mucho menos de hacerlo. Pero oigan, es que esto no es nada nuevo. Y cada uno lo hacemos como buenamente podemos.

Ahora como está de moda ser un viajero responsable pues dejo claro una vez más en mi Instagram que, ¡lo soy!

No me parece turismo responsable una persona que publica una foto en un lugar en el que está prohibido acceder y dos semanas más tarde hace un directo sobre la causa de ser responsable. Esto lo he visto con mis propios ojos en Instagram e in situ.

Me viene a la cabeza cuando estuve en Mae Klong Railway Market cerca de Bangkok. En este mercado local se encuentra una vía de tren que pasa literalmente por el mercado. Los comerciantes tienen que levantar los toldos y apartar sus productos para no ser aplastados.

NO SE PUEDE estar en la vía mientras el tren se acerca. Además, la máquina hace sonar la bocina en repetidas ocasiones para alertar a las personas y hay señales bien claras que lo indican.

La realidad con la que me encontré es que muchos turistas o viajeros, lo que quieran llamarse, estaban haciéndose fotos para sus redes sociales. Caso omiso de las normas y poniendo en peligro la seguridad de los locales y de las demás personas.

Gente conduciendo motos sin casco o posando con las llamadas «mujeres jirafa de Tailandia» que por si no lo sabes, te recomiendo que investigues su realidad para que te pienses dos veces si ir o no.

Queda cool decir que somos viajeros responsables y que tus seguidores te aplaudan por ello. Vuestras fotos me cuentan otra historia, sorry.

Soy viajero y no turista EN Instagram

Pues muy bien oye. Yo a veces soy viajera y otras turista y no pasa nada.

Si naciéramos ricos, tuviéramos un sueldazo con vacaciones cuando nos diera la gana o no tuviéramos responsabilidades financieras igual, nos plantearíamos ser exclusivamente viajeros. A día de hoy no conozco a nadie en estas situaciones. Se viaja como se puede.

Además, no creo que sea muy justo encasillar a unos y otros en estas dos tendencias porque cada uno viaja de la manera que le da la gana. Un viajero puede hacer cola en el Museo del Prado y un turista puede cambiar el rumbo de su ruta sin remordimientos. Vamos, digo yo. Se ve que queda más «instagrameable» decir que eres un viajero que hace turismo responsable aunque se supone que los viajeros no hacen turismo en Instagram.

¿Alguien más lo encuentra irónico?

No al maltrato animal PARA Instagram

Tema que levanta ampollas. Muchísimas cuentas viajeras se han sumado a la causa de que el maltrato animal como reclamo turístico es horrible. Lo rechazan a toda costa.

Está muy bien, pero entonces…

¿Por qué fotos en las que un delfín sale dándote un beso?

¿Por qué viajas al desierto sobre un camello?

¿Por qué persigues a los monos en Bali con un palo de selfie?

¿Por qué tienes una estrella de mar en la palma de tu mano?

¿Por qué una foto con un tigre enjaulado?

¿Por qué una foto en un «santuario» de elefantes en Tailandia?

Dato: Muchos de estos santuarios solo tienen de santuario el nombre. Los elefantes se encadenan y se les entrena para que no ataquen a través de los colores. Es por ello que os hacen poneros camisetas de colores específicos a todos para bañaros con ellos. No hace falta decir que el entrenamiento es a base da palos.

Respetamos el medio ambiente PARA Instagram

Amantes de la naturaleza a efecto visual una vez más porque lo que es práctico…

El ejemplo que más se me viene a la cabeza:

Los campos de lavanda tan fotografiados para Instagram

Los campos de lavanda que sí, son muy bonitos, pero también es naturaleza vamos, hasta donde yo tengo entendido.

¿Sabías que muchos campos de lavanda son propiedad privada de granjeros y entras como si nada?

¿Sabías que lo que se ha tardado tanto tiempo en plantar lo pisas tú y miles de personas más?

¿Sabías que tus poses para las fotos a veces rompen los bulbos?

Por no hablar de la cantidad de gente que la arranca y se la lleva a casa.

Decenas y centenas de cuentas de viajes en Instagram suben fotos en campos de lavanda sin embargo, avisan en otras fotos de que el Planeta les importa y lo cuidan, Sí, ya lo veo. Para unas cosas sí y para otras…

¿Y qué quieres decir con todo esto Berta?

Pues que no entiendo que la gente predique cualidades que no las tiene sobre turismo responsable. Que es mejor no decir nada si luego tus fotos cuentan otra historia diferente. Y si pones en práctica estas cosas de manera desinteresada porque realmente estás concienciado con estos temas tampoco hace falta que lo publiques porque te voy a contar un secreto, no eres el único.

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